RECUERDOS ENCADENADOS

Resucitan en mi mente,
de improviso… con dulzura.
Son pinceladas furtivas
modelando su figura.

La imagen de su niñez
me evoca una gran ternura.
Su vibrante adolescencia,
un cosquilleo en el vientre.
Su cuerpo en su plenitud,
logra excitar mis sentidos.
Su estupenda madurez,
sosiego y paz compartidos.

Sus tristezas y alegrías,
se reflejan en mis cantos.
Su dolor y su impotencia,
en mi corazón sangrando.

Pero su eterna sonrisa
predomina en el espacio;
invade todo mi ser,
soy feliz… la sigo amando.

Txema Julio de 2019