ADIVINAR LA PALABRA

Se me acerca misteriosa y me susurra:

—¿Dónde está Txema?

Mas no pregunta por mí,
aún sabe bien quién soy yo,
quiere preguntar por otro
pero no dice su nombre.
Y si yo se lo recuerdo
y acierto en el que ella piensa,
asiente con gran alivio…
puedo darle una respuesta.

Porque ella sabe quién es,
en su cerebro es consciente,
pero éste no da a su voz
la palabra que ella quiere.

Txema Lorente
Febrero de 2018