¡BIENVENIDOS LOS FANTASMAS

Creía que las historias de fantasmas
eran bulos que había que desechar,
pero estaba equivocado porque en casa
a menudo nos vienen a visitar.

Mi oído sordo no me avisa cuando llegan,
su oído fino los percibe sin dudar,
son los muertos reviviendo situaciones
y los vivos que aparecen y se van.
Mis retinas no perfilan su figura,
mas las suyas les observan sin cesar.

¡Qué grata su compañía!
¡Cómo charlamos con ellos!

Bienvenidos los fantasmas,
compañeros del silencio.
Antes eran utopía…
ahora es un lujo tenerlos.

Vivimos una película
realmente divertida.
¡Hay que tomárselo en serio!
Esto es una maravilla.

Txema Lorente
Octubre de 2017